29 Ago 2022

¿Cómo controlar la plaga del picudo rojo?

El picudo rojo es un insecto originario del sudeste asiático que ataca ferozmente a las palmeras, sus larvas se alimentan del interior de la planta, ocasionando daños irreversibles que incluso pueden provocar su muerte. Por esta razón, es muy importante controlar este tipo de plaga y mitigar los efectos que produce.

¿Qué es el picudo rojo?

El picudo rojo es un tipo de escarabajo o coleóptero alargado de color marrón rojizo con un tamaño que oscila entre 2 y 5 cm en su estadio adulto. Por lo general, el picudo rojo se desarrolla en el interior de las palmeras, en donde transcurren las diferentes etapas de su vida.

Este insecto posee cuatro estadios básicos, huevo, larva, pupa y adulto; y en su conjunto, necesitan de 3 a 4 meses para completar su ciclo de vida, por lo que a lo largo de un año, es posible contar con tres o cuatro generaciones de esta plaga.

¿Qué daños ocasiona el picudo rojo?

El picudo rojo vive en las palmeras, sobre todo en la palmera canaria o Phoenix canariensis, aunque también puede infectar a la palmera Washingtonias, a la palmera Trachycarpus y a la palmera Arecastrum.

Generalmente, las palmeras no muestran síntomas visibles al inicio de la infección, y por lo general, esto ocurre cuando los insectos ya han colonizado una parte importante de la planta, sin embargo, es posible observar algunas manifestaciones de que algo no anda bien con la planta, como por ejemplo, hojas poco desarrolladas, amarillentas y marchitas que se desprenden con facilidad.

Así mismo, las larvas del picudo rojo generan pequeñas galerías que pueden ser visibles, además de capullos y amasijos de fibra muy compacta. Finalmente, cuando la población de este coleóptero ataca a la yema apical, se produce la muerte de la palmera, ya que este es su único punto de crecimiento.

¿Cómo controlar al picudo rojo?

El control del picudo rojo dependerá del estado de la infección, sin embargo la primera acción que debemos tomar es la observación de la planta. Como ya mencionamos, este tipo de plaga no muestra síntomas hasta que ya existe una colonia de insectos establecida, por lo que es muy importante observar la apariencia de la palmera.

Control químico y biológico

Aun y cuando la planta no muestre síntomas de infección, es recomendable realizar un control preventivo del picudo rojo, para ello podemos utilizar un tratamiento químico a base de insecticidas neuro activos como el Neonicotinoide, insecticidas organofosforado como el Clorpirifos e insecticidas sistémico como el Tiametoxam.

Este tipo de tratamiento químico puede hacerse cada 60 días de forma radicular y foliar en aquellas poblaciones de palmeras que presentan riesgos de ataque. Al mezclar estos insecticidas logramos potenciar su efecto, ya que cada uno de ellos actúa de manera diferente al momento de atacar al insecto.

Por otro parte, el control biológico ha demostrado ser un importante aliado en la lucha contra el picudo rojo, para ello podemos utilizar a los “nematodos entomopatógenos”, unos pequeños gusanos que viven parasitariamente dentro de los insectos, causándole graves daños en el interior de su cuerpo y finalmente su muerte.

Control físico con trampas

Otra forma de controlar la plaga del picudo rojo es el trampeo masivo, ya que ella nos permite capturar grandes cantidades de ejemplares adultos, disminuyendo significativamente su población.

Este tipo de trampas es muy útil para controlar al picudo rojo y su funcionamiento es sencillo, básicamente se trata de un recipiente en forma de cono al que se le agrega agua jabonosa, feromonas y un cebo. Cuando el insecto detecta el olor, camina hacia la trampa y cae en un recipiente lleno de agua, de esta forma no puede salir ni volar hasta que finalmente muere.

Por lo general, la feromona utilizada es el ferrugineol, y para el cebo se puede utilizar trozos de manzana, dátiles o palmeras. En cuanto a su colocación, se recomienda poner la trampa lejos de la palma a una distancia mínima de 5 metros.

Disponemos de trampas y productos para prevenir sus palmeras que tanto ha afectado en los últimos años.

14 Ago 2022

¿Cómo proteger tu huerto y jardín ante la sequía del verano?

Cuando llega el verano y las temperaturas se incrementan, se hace necesario proteger el huerto o jardín de los embates del clima. Por lo general, estos meses representan una época de sequía, en donde las precipitaciones llegan a su nivel más bajo, por esta razón es importante tomar algunas acciones que pongan a salvo a nuestro querido jardín.

No riegues cuando hace mucho sol

El mejor momento para regar nuestro jardín es en horas de la tarde cuando el sol comienza a ponerse en el horizonte, de esta forma las plantas aprovechan mejor el agua, ya que esta no se evapora con facilidad. Si regamos al mediodía, la tierra se secará rápidamente, en parte gracias a la evaporación, por ello nunca riegues cuando haya mucho sol.

Riega con más frecuencia

Con el incremento de las temperaturas, las plantas necesitarán una mayor disponibilidad de agua, por ello es importante que riegues con mayor frecuencia, por ejemplo, si antes regabas cada dos días, ahora tendrás que hacerlo diariamente, e incluso en aquellos lugares donde la ola de calor es excesiva, es recomendable hacerlo dos veces al día, temprano en la mañana y en la tarde.

Utiliza un sistema de riego por goteo

En algunas ocasiones, el verano trae consigo una disminución importante en la disponibilidad de agua, lo que para muchos puede derivar en la destrucción del jardín. Para estos casos, la mejor solución es instalar un sistema de riego por goteo, y con ello podrás controlar la cantidad de agua suministrada a las plantas.

Este sistema es muy sencillo, básicamente consiste en colocar una red de tuberías a lo largo del jardín, a la cual le abriremos unos diminutos agujeros por los que saldrá el agua, de esta forma, el vital líquido se usará con moderación y mayor eficiencia, evitando con ello el desperdicio innecesario.

Coloca algún tipo de sombra

Durante el verano, el sol se encuentra más cerca de la tierra, y por ello se siente más calor, por esta razón es importante que protejas a tu jardín con algún tipo de sombra. Para estos casos puedes utilizar una gran variedad de opciones, como por ejemplo, sombrillas, toldos, cenadores, parasoles, pérgolas, enramadas, entre otras.

Algunas de estas opciones pueden ser costosas y otras un poco más económicas, sin embargo son muy efectivas a la hora de crear sombra y proteger al huerto o jardín del fuerte sol del verano.

Utiliza un acolchado para la tierra

Una acción muy efectiva para disminuir la evaporación del agua durante el verano es la colocación de algún tipo de acolchado sobre la tierra. Este acolchado puede estar elaborado a base de material orgánico, como por ejemplo, astillas de madera, paja o compost.

Utilizar este producto es muy fácil, solo debes colocar una buena cantidad del acolchado sobre la tierra expuesta, y con ello disminuimos la temperatura del suelo y la rápida evaporación. Además, por ser un material orgánico, el mismo se descompondrá con el tiempo, convirtiéndose en abono para las plantas.

29 Jul 2022

¿Cuáles son las tareas a realizar en el olivar durante el verano?

Muchos saben que durante la primavera el olivar florece, y al finalizar el otoño y comienzos del invierno se recoge la aceituna, sin embargo durante el verano ocurren una serie de eventos fisiológicos en el árbol que ocasionan el crecimiento y maduración del fruto del olivo.

Para comenzar, podemos afirmar que durante el verano ocurre el desarrollo de la aceituna, cuya floración se da en los meses de primavera. Gracias al calor, el fruto del olivo empieza a crecer, y es precisamente en este momento en el que podemos tener una idea del comportamiento productivo del árbol.

En el verano también ocurre el denominado “estrés hídrico”, con un clima típico del mediterráneo, que se caracteriza por bajas precipitaciones y elevadas temperaturas. Esto trae como consecuencia una paralización de la actividad de la savia en el árbol, pero acelera el endurecimiento del hueso del fruto.

¿Qué actividades debemos hacer en el olivar durante el verano?

Durante los meses de verano, en el olivo crecen unas pequeñas ramas en la base de su tronco llamadas chupones de pie o “varetas”. Estas ramas tienen como finalidad proteger al tronco del sol, sin embargo, ellas ocasionan una disminución sustancial del agua, de la sabia y de los nutrientes al resto del árbol, produciendo una merma en la cantidad y calidad de la aceituna.

Por esta razón, es importante realizar una poda que nos permita eliminar la mayor cantidad de varetas posibles, y de esta forma potenciar la actividad productiva del olivo, a esta tarea se le denomina “desvaretar”.

Para desvaretar el olivo podemos utilizar una piqueta o una pequeña hacha y cortar las ramas lo más bajo posible, sin embargo, en la actualidad también se pueden eliminar las varetas utilizando compuestos químicos, que al ser aplicados directamente sobre las ramas, ocasiona su caída.

Por otro lado, durante el verano se recomienda continuar con la campaña de abonado en el olivar con productos ricos en potasio, ya que este ayuda al endurecimiento del hueso de la aceituna. Además, el potasio contribuye a la regularización de la apertura y cierre de las estomas de la planta, y con ello se optimiza la absorción del agua.

Un aspecto importante a considerar, es que en los meses de verano, la planta se encuentra bajo estrés hídrico, por lo tanto el abono debe realizarse con cautela y moderación, ya que podemos generar un efecto contrario al buscado. Además, es fundamental eliminar las hierbas secas para evitar el riesgo de posibles incendios.

Otra de las tareas a realizar durante el verano es el riego, si bien es cierto que el olivo puede soportar meses de sequía, en plantaciones donde existe regadío es importante aprovechar al máximo el aporte de agua a la plantación para aumentar sus niveles de producción.

Finalmente, no debemos olvidarnos del control de plagas, en particular de la polilla del olivo o Prays oleae y de la mosca del olivo o Bactrocera oleae. Ambos insectos abundan en los meses de verano y pueden ocasionar severos daños a las plantaciones.

28 Feb 2022
Tratamientos fitosanitarios preventivos en el olivar (2)

Poda del olivar durante el reposo invernal

El árbol del olivo prospera en zonas con climas similares al mediterráneo, es decir, temperaturas invernales lluviosas y templadas con veranos secos y prolongados. En general, el olivo es poco resistente a las temperaturas muy frías, por esta razón, cuando llega el invierno la planta entra en una especie de reposo donde sus funciones básicas se ralentizan.

A este fenómeno se le llama parada o reposo invernal, y básicamente es un sistema de defensa, de este tipo de árboles, que se activa para proteger a la planta de los efectos que pudiesen ocasionar el frío extremo. De esta manera, cuando la temperatura del lugar desciende, el olivo disminuye su actividad metabólica, a tal extremo, que la circulación natural de la savia se detiene.

Cuando esto sucede, el crecimiento del olivo se paraliza y la planta experimenta diversos cambios bioquímicos que le permiten adaptarse eficientemente al frío, produciéndose lo que los expertos en botánica denominan “endurecimiento”.

¿Es conveniente podar el olivo en invierno?

El mejor momento para podar un olivo ocurre cuando la planta posee la menor actividad vegetativa posible, y esto sólo se produce en la época más fría del año, es decir durante el invierno. En los olivares, mientras menos circulación de savia se produzca, mejor será el resultado de la poda, por esta razón es conveniente podar el olivo justo después de la cosecha o recolección del fruto.

En general la cosecha de la oliva se realiza al finalizar el otoño y a principios del invierno, es decir entre los meses de octubre y enero, por ello es muy común podar el árbol a mediados de febrero.

Esta práctica es sumamente importante ya que con ella logramos darle una forma estructural al árbol de olivo, además eliminamos el follaje antiguo y forzamos a la planta para que desarrolle nuevas formas e incremente su volumen en función a los intereses del productor.

La importancia de la poda del olivar durante el reposo invernal

Aunque no lo parezca, la poda durante el reposo invernal es un proceso que puede incrementar significativamente la producción del olivo, sin embargo esta práctica agrícola debe realizarse con criterios técnicos y científicos, como por ejemplo, mantener un adecuado equilibrio entre las hojas de la planta y sus raíces, eliminar las ramas antiguas y dejar las más jóvenes, evitar la alta exposición solar del tronco y ajustar el tipo e intensidad de la poda a la variedad del olivo.

De esta manera, si cumplimos a cabalidad con los criterios adecuados, seremos capaces de aumentar la producción del olivo, controlar mucho mejor las posibles plagas o enfermedades y facilitaremos el proceso de recolección o cosecha del fruto.

Además de esto, la poda del olivar ayuda a iluminar y airear las copas de los árboles, coadyuvando al proceso de fotosíntesis, y con ello al crecimiento y desarrollo de la planta.

Finalmente, con la poda del olivo se consigue un equilibrio entre las funciones vegetativas y productivas de la planta, lo que repercute significativamente en sus índices de producción.

15 Feb 2022

Tratamientos fitosanitarios preventivos en el olivar

Tras la época inviernal, cuando el olivar ya ha sido cosechado y podado, los agricultores realizan una serie de tratamientos fitosanitarios que ayudan a los árboles a mejorar su proceso de crecimiento y desarrollo, así como también a prevenir determinadas enfermedades, como por ejemplo la mosca del olivo, la polilla del olivo y el repilo.

Por lo general estas actividades se realizan a mediados del mes de marzo, y uno de sus objetivos fundamentales es preparar las condiciones para que el olivar crezca y cuaje adecuadamente.

En este sentido, a inicios de la primavera, el olivar comienza con su proceso de floración, para luego dar paso a la formación del racimo, por esta razón los técnicos agrícolas recomiendan la aplicación de productos bioestimulantes que refuercen la calidad de la floración y del cuajado final del fruto.

De esta forma, la atención del olivar después del invierno, no sólo se enmarca en la actividad preventiva contra las posibles plagas o enfermedades, sino que además engloba el suministro de productos que mejoran el metabolismo de la planta, activan los diferentes procesos fisiológicos e incrementan su capacidad de producción.

Plagas y enfermedades típicas del olivar

El olivo es un árbol robusto y resistente, sin embargo, es afectado por una serie de plagas y enfermedades que disminuyen severamente su capacidad de crecimiento, desarrollo y producción, por esta razón, a continuación abordaremos dos de las principales afecciones que caracterizan a un olivar.

El repilo del olivar

El repilo del olivar, conocido científicamente como Spilocaea oleagina, es un hongo que ocasiona manchas muy características en las hojas del olivo, que a la larga produce el deshoje de la planta y por consiguiente la detención brusca de su normal crecimiento y producción.

El signo más característico del repilo es la aparición de manchas circulares de color oscuro en las hojas del olivo que se propagan rápidamente por toda la planta. Una vez asentado, este hongo produce el debilitamiento progresivo de las hojas hasta que finalmente caen al suelo. Cuando esto llega a ocurrir, el árbol sufre un proceso de estancamiento vegetativo que frena su desarrollo.

Para prevenir esta enfermedad se recomienda la aplicación de fungicidas y de compuestos a base de cobre.

Los productos más comunes utilizados para el control del repilo son el oxicloruro de cobre y el sulfato de cobre. El hongo del repilo aumenta sus posibilidades de aparición con la humedad. Se recomienda aplicar estos compuestos después de un periodo intenso de lluvia.

La mosca del olivo

El nombre científico de este insecto es Bactrocera oleae Rossi, pero es conocida popularmente como la mosca del olivo. Esta plaga es muy dañina para un olivar ya que las larvas de la mosca se alimentan del fruto del olivo, ocasionando la destrucción de la producción.

Por otro lado, cuando las larvas de la mosca se introducen en la fruta del olivo, generan las condiciones ideales para el desarrollo de otros hongos y bacterias que descomponen la pulpa del fruto.

Para prevenir y controlar este tipo de plaga se recomienda el uso de insecticidas que actúan sobre el sistema nervioso del insecto, sin embargo también se puede utilizar un control de plagas biológico, con la introducción de especies depredadoras de esta clase de mosca.

05 Ago 2021
El -suelo-tierras-de-cultivo

El suelo, hogar de nuestros cultivos

Conservar el suelo en óptimas condiciones es indispensable para el sistema alimentario. Podemos considerarlo como el fundamento de la agricultura y el medio en el que se cultivan la mayoría de las plantas destinadas a la producción agrícola. 

 

Si este se mantiene sano, producirá cultivos saludables que posteriormente abastecerán a la población. Por ello, la calidad del suelo está directamente relacionada con la cantidad y la calidad de los alimentos que obtendremos de él.

 

El terreno dedicado al cultivo proporciona a las plantas nutrientes esenciales, agua, oxígeno, y es la base de las raíces que las plantas necesitan para crecer y dar fruto. También asume la función de amortiguación para proteger a las raíces de los cambios de temperatura.

La importancia de mantener el suelo sano para el cultivo

 

Un suelo sano es un ecosistema portador de organismos microscópicos que sirven como multitud de funciones vitales para las plantas y cultivos, entre ellas:

 

  • Transformar la materia inerte en descomposición, así como los minerales, en nutrientes para las plantas
  • Controlar las enfermedades, los insectos y las malas hierbas
  • Mejorar la estructura de los suelos con efectos positivos para la retención de agua y nutrientes 
  • Aumentar la capacidad de los cultivos

La materia orgánica en las tierras de cultivo

 

Esta materia de descomposición biológica interfiere en las propiedades químicas, físicas y de salubridad de las tierras de cultivo. La composición y tasa de degradación afecta a:

 

  • Las características estructurales y de porosidad del suelo
  • La tasa de filtración de agua y la capacidad de retención de humedad
  • La actividad biológica de los organismos terrícolas
  • La disponibilidad de nutrientes en las plantas

 

La fluidez de los nutrientes entre materia orgánica, agua y suelos es imprescindible para potenciar la fertilidad del terreno, pero es necesario que se mantenga con vistas a una producción más sostenible.  

 

Si explotamos un terreno sin restablecer la materia orgánica y los nutrientes, el ciclo de los elementos nutritivos se rompe, la fertilidad del suelo es menor y el equilibrio del agrosistema se destruye.

AgroCentro Santiago Cobo puede ayudar a mantener sanas tus Tierras de Cultivo 

 

Conservar el suelo sano juega un papel esencial para la óptima explotación del mismo. En Agrocentro Santiago Cobo en Mancha Real, Jaén, contamos con amplia variedad de productos y servicios agrícolas para trabajar y mantener tu terreno en óptimas condiciones.

 

Quedamos a tu disposición; contacta con nosotros si deseas solicitar información acerca de nuestros productos o servicios, si quieres resolver cualquier duda o necesitas plantearnos alguna pregunta más específica.

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