28 Feb 2022
Tratamientos fitosanitarios preventivos en el olivar (2)

Poda del olivar durante el reposo invernal

El árbol del olivo prospera en zonas con climas similares al mediterráneo, es decir, temperaturas invernales lluviosas y templadas con veranos secos y prolongados. En general, el olivo es poco resistente a las temperaturas muy frías, por esta razón, cuando llega el invierno la planta entra en una especie de reposo donde sus funciones básicas se ralentizan.

A este fenómeno se le llama parada o reposo invernal, y básicamente es un sistema de defensa, de este tipo de árboles, que se activa para proteger a la planta de los efectos que pudiesen ocasionar el frío extremo. De esta manera, cuando la temperatura del lugar desciende, el olivo disminuye su actividad metabólica, a tal extremo, que la circulación natural de la savia se detiene.

Cuando esto sucede, el crecimiento del olivo se paraliza y la planta experimenta diversos cambios bioquímicos que le permiten adaptarse eficientemente al frío, produciéndose lo que los expertos en botánica denominan “endurecimiento”.

¿Es conveniente podar el olivo en invierno?

El mejor momento para podar un olivo ocurre cuando la planta posee la menor actividad vegetativa posible, y esto sólo se produce en la época más fría del año, es decir durante el invierno. En los olivares, mientras menos circulación de savia se produzca, mejor será el resultado de la poda, por esta razón es conveniente podar el olivo justo después de la cosecha o recolección del fruto.

En general la cosecha de la oliva se realiza al finalizar el otoño y a principios del invierno, es decir entre los meses de octubre y enero, por ello es muy común podar el árbol a mediados de febrero.

Esta práctica es sumamente importante ya que con ella logramos darle una forma estructural al árbol de olivo, además eliminamos el follaje antiguo y forzamos a la planta para que desarrolle nuevas formas e incremente su volumen en función a los intereses del productor.

La importancia de la poda del olivar durante el reposo invernal

Aunque no lo parezca, la poda durante el reposo invernal es un proceso que puede incrementar significativamente la producción del olivo, sin embargo esta práctica agrícola debe realizarse con criterios técnicos y científicos, como por ejemplo, mantener un adecuado equilibrio entre las hojas de la planta y sus raíces, eliminar las ramas antiguas y dejar las más jóvenes, evitar la alta exposición solar del tronco y ajustar el tipo e intensidad de la poda a la variedad del olivo.

De esta manera, si cumplimos a cabalidad con los criterios adecuados, seremos capaces de aumentar la producción del olivo, controlar mucho mejor las posibles plagas o enfermedades y facilitaremos el proceso de recolección o cosecha del fruto.

Además de esto, la poda del olivar ayuda a iluminar y airear las copas de los árboles, coadyuvando al proceso de fotosíntesis, y con ello al crecimiento y desarrollo de la planta.

Finalmente, con la poda del olivo se consigue un equilibrio entre las funciones vegetativas y productivas de la planta, lo que repercute significativamente en sus índices de producción.

15 Feb 2022

Tratamientos fitosanitarios preventivos en el olivar

Tras la época inviernal, cuando el olivar ya ha sido cosechado y podado, los agricultores realizan una serie de tratamientos fitosanitarios que ayudan a los árboles a mejorar su proceso de crecimiento y desarrollo, así como también a prevenir determinadas enfermedades, como por ejemplo la mosca del olivo, la polilla del olivo y el repilo.

Por lo general estas actividades se realizan a mediados del mes de marzo, y uno de sus objetivos fundamentales es preparar las condiciones para que el olivar crezca y cuaje adecuadamente.

En este sentido, a inicios de la primavera, el olivar comienza con su proceso de floración, para luego dar paso a la formación del racimo, por esta razón los técnicos agrícolas recomiendan la aplicación de productos bioestimulantes que refuercen la calidad de la floración y del cuajado final del fruto.

De esta forma, la atención del olivar después del invierno, no sólo se enmarca en la actividad preventiva contra las posibles plagas o enfermedades, sino que además engloba el suministro de productos que mejoran el metabolismo de la planta, activan los diferentes procesos fisiológicos e incrementan su capacidad de producción.

Plagas y enfermedades típicas del olivar

El olivo es un árbol robusto y resistente, sin embargo, es afectado por una serie de plagas y enfermedades que disminuyen severamente su capacidad de crecimiento, desarrollo y producción, por esta razón, a continuación abordaremos dos de las principales afecciones que caracterizan a un olivar.

El repilo del olivar

El repilo del olivar, conocido científicamente como Spilocaea oleagina, es un hongo que ocasiona manchas muy características en las hojas del olivo, que a la larga produce el deshoje de la planta y por consiguiente la detención brusca de su normal crecimiento y producción.

El signo más característico del repilo es la aparición de manchas circulares de color oscuro en las hojas del olivo que se propagan rápidamente por toda la planta. Una vez asentado, este hongo produce el debilitamiento progresivo de las hojas hasta que finalmente caen al suelo. Cuando esto llega a ocurrir, el árbol sufre un proceso de estancamiento vegetativo que frena su desarrollo.

Para prevenir esta enfermedad se recomienda la aplicación de fungicidas y de compuestos a base de cobre.

Los productos más comunes utilizados para el control del repilo son el oxicloruro de cobre y el sulfato de cobre. El hongo del repilo aumenta sus posibilidades de aparición con la humedad. Se recomienda aplicar estos compuestos después de un periodo intenso de lluvia.

La mosca del olivo

El nombre científico de este insecto es Bactrocera oleae Rossi, pero es conocida popularmente como la mosca del olivo. Esta plaga es muy dañina para un olivar ya que las larvas de la mosca se alimentan del fruto del olivo, ocasionando la destrucción de la producción.

Por otro lado, cuando las larvas de la mosca se introducen en la fruta del olivo, generan las condiciones ideales para el desarrollo de otros hongos y bacterias que descomponen la pulpa del fruto.

Para prevenir y controlar este tipo de plaga se recomienda el uso de insecticidas que actúan sobre el sistema nervioso del insecto, sin embargo también se puede utilizar un control de plagas biológico, con la introducción de especies depredadoras de esta clase de mosca.

05 Ago 2021
El -suelo-tierras-de-cultivo

El suelo, hogar de nuestros cultivos

Conservar el suelo en óptimas condiciones es indispensable para el sistema alimentario. Podemos considerarlo como el fundamento de la agricultura y el medio en el que se cultivan la mayoría de las plantas destinadas a la producción agrícola. 

 

Si este se mantiene sano, producirá cultivos saludables que posteriormente abastecerán a la población. Por ello, la calidad del suelo está directamente relacionada con la cantidad y la calidad de los alimentos que obtendremos de él.

 

El terreno dedicado al cultivo proporciona a las plantas nutrientes esenciales, agua, oxígeno, y es la base de las raíces que las plantas necesitan para crecer y dar fruto. También asume la función de amortiguación para proteger a las raíces de los cambios de temperatura.

La importancia de mantener el suelo sano para el cultivo

 

Un suelo sano es un ecosistema portador de organismos microscópicos que sirven como multitud de funciones vitales para las plantas y cultivos, entre ellas:

 

  • Transformar la materia inerte en descomposición, así como los minerales, en nutrientes para las plantas
  • Controlar las enfermedades, los insectos y las malas hierbas
  • Mejorar la estructura de los suelos con efectos positivos para la retención de agua y nutrientes 
  • Aumentar la capacidad de los cultivos

La materia orgánica en las tierras de cultivo

 

Esta materia de descomposición biológica interfiere en las propiedades químicas, físicas y de salubridad de las tierras de cultivo. La composición y tasa de degradación afecta a:

 

  • Las características estructurales y de porosidad del suelo
  • La tasa de filtración de agua y la capacidad de retención de humedad
  • La actividad biológica de los organismos terrícolas
  • La disponibilidad de nutrientes en las plantas

 

La fluidez de los nutrientes entre materia orgánica, agua y suelos es imprescindible para potenciar la fertilidad del terreno, pero es necesario que se mantenga con vistas a una producción más sostenible.  

 

Si explotamos un terreno sin restablecer la materia orgánica y los nutrientes, el ciclo de los elementos nutritivos se rompe, la fertilidad del suelo es menor y el equilibrio del agrosistema se destruye.

AgroCentro Santiago Cobo puede ayudar a mantener sanas tus Tierras de Cultivo 

 

Conservar el suelo sano juega un papel esencial para la óptima explotación del mismo. En Agrocentro Santiago Cobo en Mancha Real, Jaén, contamos con amplia variedad de productos y servicios agrícolas para trabajar y mantener tu terreno en óptimas condiciones.

 

Quedamos a tu disposición; contacta con nosotros si deseas solicitar información acerca de nuestros productos o servicios, si quieres resolver cualquier duda o necesitas plantearnos alguna pregunta más específica.

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