Como todo cultivo, el olivar necesita control fitosanitario para eliminar las malas hierbas ya que este tipo de plantas pueden llegar a perjudicar gravemente el normal desarrollo del árbol, y de esta forma disminuir la producción de aceituna. Por esta razón, en el siguiente post te explicaremos cómo controlar eficazmente las malas hierbas en el olivar.

¿Qué es una mala hierba?

El término mala hierba hace referencia a las plantas no deseadas que crecen espontáneamente en un cultivo. En general, esta es una expresión utilizada para definir a toda especie vegetal que no deseamos en una plantación en particular.

Algunas de las características más notables de una mala hierba son la resistencia y la capacidad reproductiva, y esto ocurre porque a través de los años se han adaptado biológicamente al medio donde se desarrollan, por esta razón crecen y se multiplican exponencialmente en muy poco tiempo.

¿Cuáles son las malas hierbas afectan al olivar?

Las malas hierbas son especies invasoras, competitivas y sus semillas mantienen su capacidad para germinar por muchos años, en general, este tipo de plantas crecen en la primavera y durante el otoño, completando su ciclo de vida en los meses restantes.

Existe una gran variedad de malas hierbas que afectan las plantaciones del olivar, y en general se clasifican en dos grandes grupos, las anuales y las perennes, a continuación te mencionaremos las principales especies:

Especies más comunes:

  • Jaramagos
  • Cebadilla
  • Cenizo
  • Juncia
  • Correhuela
  • Coniza
  • Ballico o vallico
  • Sombrilla o paragüita
  • Grama
  • Malvas.

¿Cómo afecta una mala hierba al olivar?

Al ser plantas muy competitivas y de rápido crecimiento, las malas hierbas disminuyen la disponibilidad de agua y nutrientes a los árboles de olivo, esto trae como consecuencia un déficit nutricional que se ve reflejado en la disminución de la cantidad y la calidad del fruto de la aceituna.

Además de esto, la proliferación de la mala hierba perjudica las labores típicas del manejo de la plantación, tales como, el abono, el riego, la poda y la recolección.

 

¿Cómo podemos controlar la mala hierba en el olivar?

El control de la mala hierba puede ser cultural y químico, el primero se refiere a las actividades físicas que se realizan en el cultivo como por ejemplo, operaciones de corte manual o mecánica, limpiar el suelo de restos vegetales antes de aplicar herbicidas y humedecer la tierra adecuadamente.

Por otra parte, el control químico está referido al uso de herbicidas, es decir, a compuestos químicos desarrollados para eliminar las plantas no deseadas. Estos herbicidas están clasificados de acuerdo a su composición y al momento en el cual son utilizados, de esta forma podemos decir que existen dos grandes grupos, los herbicidas “Pre emergencia” y los “Post emergencia”.

Los herbicidas pre emergencia son aquellos que se utilizan para evitar la aparición de la mala hierba, y se caracterizan por tener un efecto residual, esto quiere decir que siguen actuando en la tierra por un tiempo prolongado. Por otra parte, los herbicidas post emergencia son aquellos que se utilizan para eliminar la mala hierba ya nacida.

Entre los herbicidas pre emergencia podemos mencionar los siguientes:

  • Diflufenican
  • Flazasulfuron
  • Oxifluorfen

Por otro lado, los herbicidas post emergencia más utilizado son:

  • Glifosato
  • Glifosato+MCPA
  • Glifosato+Oxifluorfen
  • Glifosato+Piraflufen-Etil
  • Glifosato+Diflufenican