¿Cuándo debo realizar el tratamiento fitosanitario?, ¿qué producto tengo que aplicar al tratamiento? o ¿cómo debo aplicar este tratamiento fitosanitario?. Estas tres preguntas son las más utilizadas a la hora de realizar algún tipo de tratamiento en el olivar.

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Los tratamientos fitosanitarios aplicados al olivar van a depender de muchos factores, los más importantes son:
• El estado de salud en el que se encuentra el olivo actualmente
• La climatología
• La época en la que vas a recolectar la aceituna
Si el olivar se encuentra en un excelente estado de salud, existen dos tratamientos que aconsejablemente se deben hacer casi de forma obligada.
1. Tratamiento de inicio o preparatorio

Este es el primer tratamiento fitosanitario que se realiza al olivo.
Como su propio nombre indica, es el tratamiento de inicio y tiene como objetivo principal el preparar los olivos, para que tengan una buena floración.
Este tratamiento se realiza durante los meses de Marzo-Abril y dependerá más concretamente de la zona.
Los productos que se utilizan para el tratamiento deben contener sobre todo, cobre para prevenir la entrada por las hojas de posibles hongos, y abonos ricos en nitrógeno para potenciar el crecimiento en primavera.
El tratamiento se debe aplicar mediante pulverización foliar mojando tanto el envés como el revés de todas las hojas del olivo.

2. Tratamiento contra el Prays

Existen tres generaciones de Prays, durante la época en la que se realiza este tratamiento está activa la segunda generación que es la más peligrosa ya que afecta a la flor del olivo.
El principal objetivo de este tratamiento es el de evitar que este insecto se coma la flor del olivo consiguiendo así, que esta no se convierta en fruto.
Este tratamiento se realiza durante el mes de mayo, hago especial hincapié en que se debe realizar cuando la flor del olivo esté al menos un 20% del total abierta, para conseguir así que la duración del tratamiento perdure hasta el cuajado de la flor.
Los productos que se utilizan durante este tratamiento son: insecticidas específicos para el control de este insecto, fungicidas y abonos.
Tanto el fungicida como el abono, se aplican en dosis mucho menores de las que se utilizaron en el tratamiento de inicio o preparatorio, debido a que el estado en el que se encuentra el olivo en estos momentos, es extremadamente delicado y con dosis altas, pueden provocar que las flores se sequen.
Este tratamiento también se aplica mediante pulverización foliar, mojando tanto el envés como el revés de todas las hojas del olivo.
Si la aceituna se recolecta para el verdeo y el olivar se encuentra libre de enfermedades, no es necesario realizar otro tratamiento, aunque esto también dependerá de la zona.
Si la aceituna se recolecta para aceite, es conveniente realizar otro tratamiento contra el repilo que se realiza durante el mes de octubre. Se debe utilizar productos fúngicos mojando tanto el envés como el revés de las hojas y todo el fruto.
La realización de los tratamientos fitosanitarios en el olivar y en general, de todas las labores agrícolas, dependerán de la zona, de las condiciones climáticas y de las condiciones de salud en las que se encuentre la planta.